jueves, 28 de abril de 2011

CAPÍTULO 16. 28 DE ABRIL, MI PEQUEÑO DESCUBRIMIENTO URBANÍSTICO.

Una de las cosas que más me gusta y atrae de Moscú es el hecho de que todo aquí es difícil, está escondido y en muchos casos, es inaccesible. Esta es una teoría que lo mismo se podría aplicar a sus toscos habitantes, que a su basta arquitectura contemporánea, motivo de mi post de hoy.

Cuando uno pasea por París, quiera o no, le invade la belleza y grandiosidad de sus calles; en Londres, sucede lo mismo con el ambiente; en Berlin, con la historia; en Moscú...en Moscú uno tiene que pelear, leer, estudiar, perderse mucho y llegar a entender bien el carácter ruso para poder apreciar su arquitectura y estética. Yo, aunque comprendo a aquellos que la ven sucia, caótica e inhabitable, hace tiempo que encuentro a la capital rusa preciosa, por lo que me encanta salir a pasearla.

El otro día, recién salido de la exposición sobre Fellini, fui a explorar un poco más mi barrio, ya que al ser este exclusivamente residencial, no lo frecuenté mucho el año pasado. Tiene casas antiguas preciosas y es muy tranquilo. Es una verdadera pena el estado de muchos edificios, pero bueno... se ve que están trabajando en ellos. De hecho, fue gracias a una obra que fui a cotillear, que me encontré con un oasis de buena arquitectura completamente escondido en pleno centro de Moscú... En la rivera del río, al lado de Park Kultury, detrás de unas ruinas cochambrosas hay cuatro calles completamente diferentes a todas las demás de la capital: no tienen tiendas, casi no hay coches, todos los edificios son modernos pero bonitos y estos se alternan con jardines en los que las madres pasean a los bebés y los niños juegan al fútbol, y se ven a adultos afables paseando en bicicleta.

Las casas, de líneas limpias y sin florituras decorativas(¡increíble en Rusia!) se ve que están construidas con materiales de primera y no hace falta ser un experto para apreciar en ellas arquitectura de calidad. Yo, c
uando descubrí este "microsistema", quedé boquiabierto y fui corriendo a casa a por una cámara de fotos. Lógicamente, no pude retratar a la gente, pero si la arquitectura, que me hizo sentir por un momento que estaba de vuelta en Copenhague. Cualquiera que haya pasado por aquí comprenderá lo que digo al ver las fotos:

















Javi :)


2 comentarios:

  1. no sabes la felicidad q me da ver un post nuevo!! es verlo y me acomodo en mi sofa, cojo el ordenador de la mesa y me lo coloco encima para leerlo, es como si fuese un libro, la necesidad de un nuevo capitulo cada dia!! jeje me encanta!!!

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  2. Aciertas de lleno cuando dices que no se puede apreciar Moscu si no conoces y comprendes a los moscovitas, si logras penetrar su hermetismo te cautiva. Aun así, es verdad que las fotos no parecen de Moscu. Un beso desde tierras calidas. PYM

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