sábado, 12 de marzo de 2011


CAPÍTULO 1. 6 DE MARZO, LA LLEGADA

A las 15,00 de la tarde locales del domingo 6 de marzo, con apenas quince minutos de retraso, mi vuelo, procedente de Zurich, aterrizó en Moscú. Me había dormido mirando por la ventana del avión bosques verdes centroeuropeos y desperté sobrevolando un paisaje blanco y árido que rodea a la capital rusa.

Los controles de pasaporte y el aeropuerto de Domodedovo estaban tal y cómo los dejé hacía tres meses (gente con caras largas, mucha policía, rusas en tacones y taxistas acosándote por llevarte al centro), con la excepción de que se nota que han incrementado mucho las medidas de seguridad: se ven cámaras en todos sitios, personal de seguridad con perros y hay que pasar un control para entrar al edificio... lógico y normal, después del año que llevan los pobres moscovitas.

Como otras veces, tomé el tren al centro y en apenas una hora llegué a casa de mi amiga Carmen, quien me esperaba con chocolate caliente y un bizcocho recién hecho. Carmen lleva muchos años en Moscú, ha visto a mucha gente pasar por aquí y ha conocido muchas historias, por lo que su conversación es siempre amena. Vive en un piso precioso al lado del Kaltzó, que me agrada por el buen gusto europeo y la sensación de hogar que dan los cuadros de su hermano, los recuerdos de viajes y las fotos de familiares y amigos en su biblioteca. Me quedaré, en principio, tres días alojado en su salón. Ella me ofrece que me quede por más tiempo, pero creo que la inmersión lingüística la aprovecharé mucho más cuando viva con rusos, por lo que intentaré mudarme lo antes posible. Después de la merienda y que el pedazo de pan que es Carmen me diera las llaves, indicaciones de rigor y me remarcara que tengo total libertad para entrar y salir como quiera y cuando quiera, me acuesto agotado.

Al día siguiente, aprovechando el buen tiempo, paseo por Moscú, compro mi teléfono y quedo con mi ex-jefe y amigo Luis, que es un torrente de buen rollo y energías positivas. Hablamos de pasado, presente y futuro, personal y laboral, nos reímos mucho y me voy a casa con la buena sensación que siempre deja un rato con Luis..."que si esta aventura te sale bien, fenomenal, y que si no, también: eres joven, fuerte e inteligente y te espera un futuro brillante"... :)

3 comentarios:

  1. Bien hecho! El diseño sencillo y chulo y así estaremos enterados de todo!! No olvides actualizar

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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